Creo que es una virtud y a la vez un defecto. Creo que si es dominada hace personas dulces, cuidadas, ubicadas y decorosas; el mundo no necesita que todos sean avasallantes, necesita avasallados también, necesita gente que se deje impresionar y que sea débil sino, se quebraría un orden de la sociedad.
Por otro lado la timidez, fiel compañera mía desde siempre, no debe engullirnos, no debe ser nuestro enemigo, hay que domarla para no convertirnos en alguien sin voz porque el mundo tampoco necesita de gente sin voz.
La timidez es la desconfianza del amor propio, que deseando agradar teme no conseguirlo. - Moliere
Todos los hombres son tímidos al entrar en cualquier lucha. Sea la primera o la última lucha, todos somos tímidos. Cobardes son aquellos que permiten su timidez anule lo mejor de su hombría. - George Patton
Todos somos tímidos. Es la modestia innata que nos hace capaces de vivir en armonía con otras criaturas y nuestros congéneres. No se consigue negando la timidez, sino dejándola de lado en ocasiones para dar lugar al orgullo y el esfuerzo. - Kirkpatrick Sale
Donde esté tu tesoro, ahí también estará tu corazón
jueves, 14 de marzo de 2013
viernes, 22 de febrero de 2013
Bitácora 2: Llamado
¿Qué es lo que se supone que uno tiene que hacer frente al enojo de otra persona? Apartar el orgullo y preguntar qué es lo que pasa e intentar, en la medida de lo posible, solucionarlo. Eso si hay un interés por la persona ofendida.
En ningún momento siento que no me quieren las personas que me lo dicen (bueno, algunas sí pero tampoco son tan importantes), pero igualmente en estos casos aparenta no haber interés alguno.
Admito que en muchas oportunidades, la mayoría por no decir todas, tengo una especial habilidad por hacer mi orgullo a un lado y marcar el número de teléfono o ir y son varias las ocasiones en las que lo hago y soy yo la que está enojada.
¿Por qué hago eso? ¿Tendré miedo de que la otra persona se enoje y perderla? ¿No debería ser al revés? Si yo estoy molesta, triste o como sea el estado de mi ánimo ¿no debería estar rechazando yo los llamados o no contestando los mensajes?
Soy boluda, esa es la cuestión y creo que padezco una grave enfermedad de no querer quedarme sola al punto que soy capaz de humillarme por la gente que quiero.
En algún momento de la vida espero aprender a ser diferente porque es un gran paso admitirlo.
Las emociones que me envuelven en este momento se mezclan: la tristeza se abraza con la impotencia, la desilusión conversa con el enojo y por ninguna de estas veo reacción alguna.
¿Aprenderé algún día?
viernes, 2 de noviembre de 2012
Bitácora 1: A mis compañeros
Para presentarme a mí, tengo que presentarlos a ellos.
Casi sola aprendí a entenderlos y a medida que fui creciendo
pude elaborar conclusiones sobre su físico y forma de expresarse.
Eternos compañeros, amigos que no hablan pero que siempre tienen algo para decir.
Viejos, jóvenes,
con dibujos y sin ellos,
grises y coloridos,
con tapas rotas y hojas desprendidas o en perfecto estado,
leidos mil veces o nunca terminados,
con frases cortas y simples u oraciones enroscadas,
recomendados o encontrados.
Todos, todos ellos tienen algo mío y yo algo de ellos.
Porque los que tengo en mi poder no tolerarían estar con otras personas (yo lo sé)
y yo tampoco podría ser yo sin mis libros.
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